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Intersecciones Psi
Revista Electrónica de la Facultad de Psicología de la UBA
Año 16 – Número 59
Junio 2026
Secretaria de Extensión, Cultura y Bienestar Universitario
M. Alejandra Rojas
Director General
Jorge A. Biglieri
Generación de Contenido
Pablo Fernández
Diseño
Agustina Espector
Diagramación
Alejandro Zeitlin
Colaboran en este número:
Diego Akashima
Sol Alonso
Carla Bidovec
Sofía Brucco
María Laura Bustingorri
Romina Colombo
Sergio Feferovich
Ezequiel Katz
Myriam Scaffa
Camila Wolfzun
Editorial
Les damos la bienvenida a la lectura de la edición Nº 59 de Intersecciones. En esta ocasión, queremos dedicar este espacio a la memoria y la reflexión, ante la proximidad del 60º aniversario de uno de los episodios más nefastos de la historia universitaria argentina: la “Noche de los Bastones Largos”.
El 28 de junio de 1966, el golpe de Estado encabezado por el general Juan Carlos Onganía derrocó al presidente Arturo Illia. Apenas un mes después, el 29 de julio, el gobierno de facto promulgó el decreto-ley 16.912, que anuló la autonomía universitaria y el gobierno tripartito, exigiendo a las autoridades universitarias convertirse en interventoras delegadas del Poder Ejecutivo. Ante la resistencia de la comunidad académica, esa misma noche, la Guardia de Infantería irrumpió violentamente en las facultades de Arquitectura, Ciencias Exactas, Filosofía y Letras, Ingeniería y Medicina. El saldo fue brutal: apaleamientos, detenciones masivas y una intervención directa que marcó el inicio de la diáspora intelectual argentina, con la renuncia de 1.400 docentes y la partida al exilio de más de 300 científicos.
Para nuestra disciplina, este hecho fue devastador. La carrera de Psicología, creada apenas nueve años antes en la Facultad de Filosofía y Letras, quedó desmantelada. Las ciencias sociales y la psicología fueron blanco predilecto de la represión, al ser consideradas sospechosas de fomentar el pensamiento crítico y el análisis sobre la desigualdad social. Este proceso represivo alcanzó un punto de inflexión en 1967 con la ley 17.132, que excluyó a los psicólogos del ejercicio de la psicoterapia, relegándolos a un rol de auxiliares médicos, una proscripción que persistiría hasta el retorno de la democracia y la sanción de la ley 23.277 en 1985.
Resulta ineludible señalar cómo esta historia resuena en nuestra identidad institucional. La sede Independencia, hoy un pilar fundamental de nuestra Facultad, fue uno de los escenarios de la violencia ejercida por el poder de facto. Tras años de intervenciones, y especialmente tras la decisión de 1974 de separar a nuestra carrera de Filosofía y Letras para hacerla depender directamente del Rectorado -en un intento de jerarquización y aislamiento que buscaba quebrar su tradición humanística-, la carrera mantuvo su lucha hasta la normalización democrática.
La Carrera de Psicología mantendrá su dependencia del Rectorado hasta el advenimiento de la democracia, y luego del 83 entrará en un período de normalización. En 1984, a través de un Consejo Académico Normalizador Consultivo, se regularizará por concurso el plantel docente las cátedras y comenzará un reordenamiento tanto académico como institucional, que desembocará el 14 de noviembre de 1985 con la creación de la Facultad de Psicología.
Recordar la Noche de los Bastones Largos no es solo un ejercicio historiográfico, sino un compromiso ético para valorar la libertad académica que hoy habitamos.
Claudio Miceli